Caso en Consulta: Gingivoestomatitis herpética en una paciente de 5 años — diagnóstico, manejo y reflexiones
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CASO EN CONSULTA: Gingivo‑estomatitis herpética en una paciente de 5 años
Diagnóstico, manejo y reflexiones
Hoy quiero compartir un caso que ha sido motivo de consulta recientemente, y que no es aislado: una niña de 5 años llega acompañada de sus padres por lesiones dolorosas en la cavidad oral. La imagen clínica no es nueva en mi consulta en los últimos días; varios niños han llegado con síntomas y hallazgos similares.
Presenta el siguiente cuadro:
- Lesiones ulcerativas y muy dolorosas en paladar blando, lengua, faringe, encías y mucosa interna de la boca.
- Salivación excesiva (sialorrea).
- Fuerte rechazo a la alimentación por el dolor (inapetencia).
- Fiebre ligera.
- Aumento de ganglios linfáticos cervicales y submaxilares.
- Mal olor del aliento (halitosis).
Con base en la historia clínica, la exploración física y la presentación típica de las lesiones, el diagnóstico inicial más probable es gingivo‑estomatitis herpética primaria, una infección viral frecuente en la infancia por virus del herpes simple tipo 1 (VHS‑1).
¿Qué es la gingivo‑estomatitis herpética y por qué ocurre?
La gingivo‑estomatitis herpética es una infección aguda del tracto oral causada por el virus del herpes simple, común en niños pequeños. Se caracteriza por:
- Lesiones vesiculares que evolucionan a úlceras dolorosas.
- Afectación de encías y mucosa oral con inflamación importante.
- Dolor que impide la ingesta de alimentos y líquidos.
- Fiebre y malestar general.
Este cuadro clínico puede deshidratar rápidamente a un niño por la inapetencia y el dolor al tragar, y por eso es urgente acudir al pediatra desde los primeros síntomas.
Cómo identifiqué el caso: elementos clave en la evaluación
En la valoración de esta niña, observé tres pilares fundamentales para el diagnóstico:
🔹 Lesiones múltiples y dolorosas: No se trata de aftas aisladas, sino de múltiples úlceras con base rojiza y bordes inflamados, típicas de infección viral activa.
🔹 Síntomas sistémicos leves: Fiebre, malestar y ganglios aumentados, lo cual sugiere un proceso infeccioso más allá de una simple lesión traumática o aftosa aislada.
🔹 Inapetencia marcada: La dificultad para alimentarse debido al dolor es un signo relevante, ya que compromete la hidratación y nutrición del niño si no se trata oportunamente.
Diagnósticos diferenciales que siempre debemos considerar
Aunque es una de las causas más frecuentes, no es la única. Otros diagnósticos que debemos tener presentes son:
- Estomatitis aftosa recurrente.
- Infecciones bacterianas secundarias.
- Lesiones por trauma o quemaduras (alimentos calientes).
- Herpangina por enterovirus.
- Infecciones por candidiasis oral (especialmente en inmunocomprometidos).
- Enfermedades sistémicas con manifestaciones orales.
Importancia de la atención temprana
Cuando un niño presenta lesiones en la boca, fiebre y rechazo alimentario, cada hora cuenta:
- Existe riesgo de deshidratación si no ingiere líquidos.
- El dolor puede desencadenar rechazo prolongado a la alimentación.
- Puede haber sobreinfección bacteriana secundaria.
Tu pediatra puede indicarte medidas para: Control del dolor y la inflamación, hidratación adecuada y evaluar el uso de antivirales en casos seleccionados.
Reflexión para padres y cuidadores
No todas las lesiones orales son iguales. Una gingivo‑estomatitis herpética requiere atención profesional y diferenciada.
¿Hay fiebre?
¿Dolor que impide comer?
¿Mal olor o ganglios aumentados?
¿Lesiones múltiples y muy dolorosas?
Si respondes “sí” a alguna de estas preguntas, es momento de consultar lo antes posible.
Dr. Franklin Fernández Torres
- Pediatría y Medicina Familiar
- Post Grado en Nutrición Pediátrica
- Community Manager Certificado. Ecuador.
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