De médico a compositor: cómo la IA me ayudó a crear algo que no existía en el mundo
Blog con temas de salud infantil y de medicina general escrito por el especialista cubano en Pediatría con Post Grado en Nutrición Pediátrica Dr. Franklin Fernández Torres. Red de Consultorios Pediátricos Especializados "porque te quiero sano". Cardium Centro Cardiológico Integral Guayaquil, Guayas, Ecuador
Guía práctica para cuidar la salud renal desde la infancia, sin miedo y con conciencia.
Ayer en mi consulta recibí a un paciente que me recordó la asombrosa capacidad de adaptación de nuestro cuerpo. Se trata de un niño de 10 años con un diagnóstico que, para muchos padres, podría sonar alarmante: nació con un solo riñón funcional. El otro, debido a un proceso atrófico antes de nacer, nunca se desarrolló.
Afortunadamente, este pequeño está sano y fuerte, pero su caso me inspiró a escribirles hoy. No necesitamos esperar a ser adultos, ni a enfrentarnos a la hipertensión o la diabetes, para entender que el crecimiento y bienestar de nuestros hijos dependen de cómo cuidamos sus riñones desde el primer día.
La respuesta corta es: absolutamente sí. Cuando un niño nace con un solo riñón, ese órgano suele crecer un poco más para compensar el trabajo de ambos. Es lo que conocemos como hipertrofia compensatoria.
Sin embargo, que el cuerpo sea sabio no significa que debamos bajar la guardia. Tener un solo riñón es como tener un motor de repuesto que ya estamos usando. Por eso, nuestro objetivo en pediatría y medicina familiar es evitar cualquier daño que pueda comprometer su función a largo plazo.
La meta no es vivir con miedo.
La meta es que ese niño llegue a la vida adulta con una salud familiar óptima y una función renal bien protegida.
Como especialista en nutrición infantil, siempre les digo a los padres: la cocina es la primera farmacia del hogar. Para proteger los riñones y asegurar un buen desarrollo, debemos prestar atención a tres enemigos silenciosos:
La alimentación no debe ser restrictiva ni basada en miedo.
Debe ser equilibrada, familiar, sostenible y adaptada a la condición del niño.
Un niño sano es también un niño bien hidratado. El agua ayuda a los riñones a eliminar toxinas de la sangre. Si su hijo tiene un solo riñón, la hidratación adecuada es vital, especialmente si practica deportes o vive en un clima caluroso.
No esperen a que tenga sed. La sed ya puede ser un signo leve de deshidratación. Fomentar el hábito de cargar un termo de agua es una de las mejores herramientas de prevención.
Debe ser la bebida principal del niño, especialmente durante juegos, deportes y días calurosos.
No se trata de prohibir alimentos, sino de evitar excesos que puedan sobrecargar el riñón.
La presión arterial, el crecimiento y los antecedentes urinarios deben vigilarse con regularidad.
Existen medicamentos llamados nefrotóxicos que pueden dañar las células renales. Los más comunes son ciertos analgésicos y antiinflamatorios si se usan de forma inadecuada.
Mi consejo de pediatra: si su hijo tiene una condición renal conocida, nunca lo automedique. Incluso un medicamento para la fiebre debe ser supervisado según el caso clínico.
Automedicar a un niño con una condición renal puede ser riesgoso.
Siempre es mejor consultar antes de administrar antiinflamatorios, analgésicos o tratamientos repetidos.
Las infecciones de vías urinarias en la infancia deben tratarse con prontitud. Una infección mal curada puede dejar cicatrices. Si su hijo presenta fiebre sin causa aparente, dolor al orinar, cambios en la orina o molestias abdominales, es importante acudir a pediatría.
Además, en la consulta de puericultura, monitoreamos crecimiento, presión arterial y señales tempranas de estrés renal.
La presión arterial también debe revisarse en niños.
No es un control exclusivo de adultos. En pediatría puede dar pistas tempranas sobre salud renal y cardiovascular.
Muchos padres temen que un niño con un solo riñón no pueda jugar fútbol o realizar actividad física. Al contrario. La actividad física es esencial para prevenir enfermedades, fortalecer el cuerpo y mejorar la salud emocional.
En algunos deportes de contacto extremo puede ser necesaria una orientación individual, pero con supervisión médica, estos niños deben ser activos, felices y seguros.
Una valoración pediátrica permite orientar la alimentación, revisar la presión arterial, valorar antecedentes urinarios y acompañar el desarrollo del niño con seguridad.
Consultar por WhatsAppConclusión:
Cuidar los riñones desde la infancia no es vivir con miedo, sino con conciencia. La prevención es nuestra mejor aliada. Al fomentar hábitos saludables, buena hidratación, alimentación equilibrada y chequeos médicos, ayudamos a que ese “motor único” funcione de por vida.
El futuro de la salud de nuestros hijos se construye hoy, bocado a bocado, vaso de agua a vaso de agua y consulta a consulta.
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